"Este libro nace de una pregunta insistente: ¿cómo filmar un cuerpo? Y, más aún, ¿cómo convertir en imagen los afectos que lo atraviesan? Desde esa inquietud, Masotta recorre las obras de cineastas como Barbara Hammer, Carolee Schneemann, Gunvor Nelson, Stephen Dwoskin, Andrés Duque, Jean Epstein, Germaine Dulac y Maya Deren, por mencionar algunas figuras, para atender a aquellas imágenes que desbordan la representación normativa del cuerpo y abren una vía sensorial, táctil y deseante de la mirada.
En diálogo con Jean-François Lyotard, Gilles Deleuze, Laura U. Marks, Nicole Brenez, Georges Didi-Huberman y Jean-Luc Nancy, entre otras voces teóricas, este ensayo piensa lo figural, lo háptico y lo epidérmico como modos de aproximarse a un cine que no solo se mira: también se siente. La pantalla aparece aquí como piel vibrátil, como superficie erógena y espacio donde la imagen se vuelve cuerpo.
Frente a un mundo que empuja los cuerpos hacia la distancia, la vigilancia y la desafección, La pantalla erógena reivindica la potencia política, poética y sensual de las imágenes que aún nos rozan."