La fetuina-A es una glicoproteína formada por las células hepáticas y secretada en la circulación en altas concentraciones, donde afecta al funcionamiento de numerosos tejidos. Se forma durante la embriogénesis. Estimula la remodelación ósea y regula el proceso de osteogénesis. La fetuina-A desempeña un papel en el metabolismo óseo y tiene diversas funciones, como la inhibición de la calcificación ectópica. Su bajo nivel se asocia con la mortalidad cardiovascular en pacientes en diálisis. La concentración sérica de fetuina-A está directamente relacionada con la resistencia a la insulina y la dislipidemia, ya que inhibe la autofosforilación del receptor de insulina estimulada por la insulina. En los músculos y la grasa, la fetuina-A provoca resistencia a la insulina porque en estos tejidos se une al receptor de insulina tirosina quinasa. Aumenta el riesgo de infección al promover la actividad fagocítica de los macrófagos. La concentración sérica de fetuina-A es un buen indicador de la función de las células hepáticas. Al igual que la proteína C reactiva, la fetuina-A ayuda a predecir las afecciones coronarias, ya que es un biomarcador inflamatorio.