Este libro incluye un poemario, una obra de teatro y tres relatos.
Los poemas se incorporan al diálogo que mantienen los personajes de la obra dramática adquiriendo otro sentido. Las palabras se transforman, los significados se multiplican dependiendo del contexto.
Si este libro fuese un cuadro impresionista, los relatos añaden algunas pinceladas.
Esta es una obra transfronteriza, fluctuante, repleta de espejos que se contorsionan. Se caracteriza por una profunda unidad temática y estilística, articulada en torno a la metáfora central y omnipresente del mar. El mar funciona como un símbolo polifacético de la conciencia, la memoria, la soledad, el amor y la muerte.
Los temas fundamentales que recorren la colección son la soledad existencial y el cuestionamiento de la naturaleza de la realidad; el peso abrumador del pasado, la memoria y la nostalgia; la compleja interacción entre el amor, el deseo y el sufrimiento; y la presencia latente de la violencia, la crueldad y el trauma.
La prosa y el verso se distinguen por un lenguaje lírico, una imaginería potente y una atmósfera introspectiva, a menudo melancólica. Ambientada principalmente en un paisaje natural de gran fuerza simbólica (Lanzarote), la obra explora la condición humana a través de personajes aislados que se enfrentan a sus paisajes interiores, sus recuerdos y sus miedos más profundos.