Guzmán de Alfarache es una de las grandes novelas del Siglo de Oro español y un pilar fundamental de la narrativa picaresca. A través de la vida errante de su protagonista, Mateo Alemán ofrece una crítica mordaz de la corrupción social, la hipocresía moral y las desigualdades de su tiempo. La obra combina autobiografía ficticia, sátira social y reflexión ética, mostrando la lucha por sobrevivir en un mundo hostil dominado por el engaño y la ambición. Profunda, irónica y de enorme valor histórico y literario, esta novela sigue siendo esencial para comprender la evolución de la literatura europea.