El autor ya editó un ensayo, "Sobre el amor y el humor a través de la amistad", donde incluyó no solo artículos, sino también poemas, microrrelatos, teatro, dibujos, pinturas y sus canciones como cantautor.
Posteriormente, publicó la trilogía "Los sucesos de Jonathan".
Y aquí, ahora, el autor nos trae una nueva novela, donde narra las vivencias del personaje masculino, Florentino, en relación al amor y desamor que tuvo con tres maravillosas mujeres: Naima, Dalia y Fermina.
En fin, así suelen ser las vidas, de cómo nos sentimos vestidos y desvestidos cuando en nosotros concurre el amor o el desamor.
Para vivir mejor, es recomendable no abandonar nuestros sueños. Rezar y meditar.
Y esto, según el espectro, nos cuenta que hizo Florentino: desear a quien amar, ser amado, y tener esperanza en la Providencia. Uno de los mejores tesoros que deberíamos tener en la vida es que nos ame quien amamos.
El autor, siguiendo cuanto ya dijera el poeta Horacio, concluye que hay que sobreponerse a todo, que hay que saber de la inutilidad de un sufrimiento estéril, y que no se debe dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy.
Vivir intensamente el presente antes de que se tuerza o de que la Muerte nos atrape.
¡Carpe diem!
Somos seres inacabados, en constante evolución. Para cuya existencia deberíamos saber el sentido de la vida, alcanzar el conocimiento y la sabiduría para afrontar los desafíos del ser humano.
¡Seláh!: Siempre haz un alto, una pausa; medita, reflexiona sobre todo lo que concierne a tu vida. No dejes para mañana lo que quieras y puedas hacer hoy.
¡Shalóm!: Paz, bienestar entre las personas, naciones, Dios y el hombre. Calma, tranquilidad, salud, armonía, paz interior.
¡Carpe diem!: Deja el pasado. No esperes el futuro. Vive intensamente el presente.
¡Amén!: Así sea. Gracias.